Además, el reducir el grosor de los platos reduce la inercia de rotación de los mismos, lo que significa que hace falta menos energía para su funcionamiento, lo que se traduce también en discos mas fríos, no generan tanto calor al consumir menos. Esta característica es especialmente ventajosa si la empresa que los va a usar es un data center por ejemplo y tiene miles de discos funcionando al mismo tiempo….
Si juntamos todo lo anterior, tenemos una fórmula más para llegar a desarrollar discos de gran capacidad, además si esto lo unimos a la tecnología que había desarrollado Seagate con el SMR (ver post sobre esto en nuestro blog aquí) ya podemos tener claro que el tener un discos de 10 o 20 TB es algo casi a la vuelta de la esquina… (al paso que vamos)
Si vamos aún más lejos, y unimos los discos con helio, la tecnología SHR y la memoria flash, vamos a tener como resultado discos de capacidades extremas, con velocidades de vértigo a unos precios muy ajustados.