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Discos duros CMR vs discos duros SMR

Al elegir discos duros para un NAS, solemos fijarnos en la capacidad, el precio, la velocidad o la memoria caché. Sin embargo, hay otra característica que puede influir directamente en el comportamiento del sistema: la tecnología utilizada para grabar los datos.

Por eso, conocer las diferencias entre CMR y SMR y entender cómo funcionan los discos CMR y los discos SMR permite recomendar una solución más adecuada. 

En esta comparativa CMR vs SMR también veremos algunos ejemplos de  Western Digital, fabricante que ofrece distintas gamas de discos para NAS,. Por eso, es importante revisar la tecnología de grabación y las características de cada modelo antes de elegir.

¿Qué son los discos duros CMR?

CMR significa Conventional Magnetic Recording. En estos discos duros, los datos se graban en pistas independientes que no se superponen.

Esta distribución permite modificar una pista sin tener que reorganizar las pistas cercanas. Por eso, los discos CMR suelen ofrecer un rendimiento de escritura más estable en operaciones prolongadas o con cambios frecuentes de datos.

Para un distribuidor, los discos duros CMR suelen ser una opción adecuada para proyectos como:

  • NAS con varios usuarios.

  • Configuraciones RAID.

  • Copias de seguridad frecuentes.

  • Servidores de archivos.

  • Virtualización.

  • Videovigilancia.

  • Edición de vídeo.

  • Entornos profesionales con funcionamiento continuo.

 

Dentro de las soluciones de Western Digital para NAS, las gamas WD Red Plus y WD Red Pro utilizan tecnología CMR. Son dos ejemplos de esta clase de discos orientados a diferentes niveles de carga de trabajo.

Esto no significa que todos los discos CMR tengan el mismo rendimiento. También influyen la velocidad de giro, la caché, la carga de trabajo admitida y el diseño específico de cada modelo.

¿Qué son los discos duros SMR?

SMR significa Shingled Magnetic Recording. En estos discos duros, las pistas se solapan parcialmente para aprovechar mejor la superficie del disco y aumentar la densidad de almacenamiento.

El inconveniente aparece cuando se modifican datos que ya están guardados. Como las pistas están solapadas, el disco puede tener que reorganizar y reescribir información adicional.

Por este motivo, los discos duros SMR pueden funcionar correctamente en tareas sencillas, pero pueden perder rendimiento durante escrituras intensivas, prolongadas o aleatorias.

No significa que sean una mala opción en todos los casos. Pueden utilizarse para almacenar información que cambia poco, copias secundarias, archivos históricos o contenido multimedia. Sin embargo, un distribuidor debe evitar recomendarlos para proyectos donde el NAS va a recibir una carga de escritura constante.

CMR vs SMR: cómo explicárselo al cliente

La diferencia entre CMR vs SMR no siempre se aprecia durante una copia puntual. Puede hacerse más visible cuando el disco recibe escrituras durante mucho tiempo, modifica una gran cantidad de información o trabaja con varias operaciones simultáneas.

De forma sencilla, puede explicarse así: los discos duros CMR permiten modificar los datos de una manera más directa, mientras que algunos discos duros SMR necesitan reorganizar parte de la información antes de completar determinadas escrituras.

Por eso, los discos CMR suelen ofrecer un comportamiento más predecible en aplicaciones con escrituras frecuentes. Los SMR pueden ser válidos para usos menos intensivos, siempre que el modelo sea compatible y se respeten las recomendaciones del fabricante.

¿Por qué importa en configuraciones RAID?

La diferencia entre CMR vs SMR puede ser especialmente importante en configuraciones RAID, ya que los discos pueden verse sometidos a procesos intensivos, como la creación inicial del volumen, la ampliación de capacidad o la reconstrucción después de sustituir una unidad.

No es correcto asegurar que cualquier disco SMR tardará siempre más en una reconstrucción. Sin embargo, en determinados modelos, la gestión interna de las escrituras puede reducir el rendimiento sostenido y afectar a este tipo de procesos. Por ese motivo, los discos duros SMR deben evaluarse con especial cuidado antes de utilizarlos en configuraciones RAID.

Por eso, el distribuidor no debería recomendar un disco únicamente por su capacidad o por su precio. Debe comprobar:

  • La tecnología de grabación del modelo.

  • La compatibilidad con el NAS.

  • El tipo de RAID.

  • La carga de trabajo prevista.

  • El número de usuarios.

  • Las recomendaciones del fabricante.

WD Red Plus y WD Red Pro

Al comparar CMR vs SMR para un sistema NAS, WD Red Plus y WD Red Pro son dos ejemplos de gamas de Western Digital que utilizan tecnología CMR. Aunque ambas incluyen discos duros CMR, están orientadas a proyectos con diferentes niveles de exigencia. 

Según la ficha técnica publicada en septiembre de 2025, WD Red Plus está diseñada para sistemas NAS optimizados para RAID de hasta ocho bahías y admite una carga de trabajo nominal de 180 TB al año. 

WD Red Pro está diseñada para sistemas NAS multibahía, funcionamiento continuo y cargas de hasta 550 TB al año.

Aun así, al valorar CMR vs SMR, conviene consultar siempre la ficha del modelo exacto, ya que las especificaciones y las gamas pueden cambiar. Western Digital recomienda comprobar la tecnología de grabación en la documentación de cada unidad.

¿Qué debe recomendar un distribuidor?

En proyectos con RAID, varios usuarios, virtualización, copias frecuentes o escrituras continuas, los discos duros CMR suelen ofrecer un comportamiento más predecible.

Gamas de Western Digital como WD Red Plus y WD Red Pro pueden encajar en este tipo de proyectos, siempre que el modelo elegido sea compatible con el NAS y responda a la carga de trabajo.

Los discos duros SMR pueden encajar en cargas de trabajo menos exigentes, pero no deben recomendarse de forma genérica sin revisar primero el modelo, la compatibilidad y el uso previsto.

Al comparar CMR vs SMR, el distribuidor debe valorar el proyecto completo. Una recomendación correcta no depende únicamente de la tecnología de grabación, sino también del NAS, la carga de trabajo y las especificaciones concretas del disco.