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Los 5 errores más comunes al configurar un NAS

Configurar un NAS puede parecer sencillo al principio: instalar discos, crear usuarios, activar carpetas compartidas y empezar a trabajar.

Pero en muchos proyectos, los problemas no aparecen el primer día. Aparecen semanas o meses después, cuando el equipo empieza a llenarse, cuando varios usuarios trabajan a la vez, cuando falla un disco o cuando se descubre que las copias de seguridad no estaban bien planteadas. 

Una buena configuración NAS no consiste solo en poner el equipo en marcha. Consiste en dejarlo preparado para trabajar de forma segura, estable y adaptada a las necesidades reales del cliente. 

En este post repasamos los 5 errores más comunes al configurar un NAS y cómo evitarlos. Además, veremos por qué contar con el soporte técnico Qloudea, puede ayudar a prevenir problemas antes de que afecten al trabajo diario del cliente.

1. Elegir una configuración RAID sin entender sus límites.

Uno de los errores más habituales es pensar que el RAID equivale a una copia de seguridad. 

Y no es así.

Algunos niveles de RAID ayudan a mantener la disponibilidad del sistema si falla uno o varios discos, según la configuración utilizada. Pero no protegen frente a borrados accidentales, ransomware, errores humanos, corrupción de datos o problemas externos al propio NAS. 

Por ejemplo, RAID 5 o RAID 6 pueden ser opciones válidas según el número de discos, la capacidad útil que se necesita y la tolerancia a fallos que requiere el cliente. Pero elegirlos sin analizar el uso real puede provocar problemas de rendimiento, pérdida de capacidad útil o una falsa sensación de seguridad. 

Antes de realizar una configuración NAS, conviene revisar: 

  • Número de bahías disponibles.

  • Capacidad real necesaria.

  • Crecimiento previsto.

  • Tipos de archivos que se van a almacenar.

  • Nivel de disponibilidad que necesita el cliente.

El RAID es importante, pero no sustituye a una estrategia de backup. Si tienes dudas sobre qué tipo de RAID encaja mejor en cada proyecto, el soporte técnico Qloudea puede ayudarte a valorar la opción más adecuada según el uso, la capacidad y el nivel de seguridad necesario. 

2. No planificar bien los permisos de usuarios y carpetas.

Otro error común en la configuración NAS es crear usuarios y carpetas sin una estructura clara. 

Al principio puede parecer cómodo dar acceso general a todos los usuarios, pero a medio plazo esto puede convertirse en un problema de seguridad y organización. 

No todos los usuarios necesitan acceder a toda la información del almacenamiento NAS. Un departamento administrativo, un equipo técnico, dirección o usuarios externos pueden necesitar niveles de acceso diferentes.

Una mala gestión de permisos puede provocar:

  • Acceso a información sensible.

  • Borrados accidentales.

  • Confusión entre carpetas.

  • Dificultad para auditar quién accede a qué.

  • Problemas si se incorporan nuevos usuarios.

Lo recomendable es crear una estructura ordenada desde el inicio, definiendo grupos de usuarios, permisos por carpetas y niveles de acceso según el papel de cada persona dentro de la empresa.

Una configuración NAS bien planteada debe facilitar el trabajo, no complicarlo. Por eso, antes de abrir accesos o crear usuarios sin criterio, conviene revisar el proyecto con el soporte técnico Qloudea.

3. Dejar el NAS expuesto sin una configuración de seguridad adecuada.

Activar el acceso remoto sin revisar la seguridad es uno de los errores más delicados. 

Muchas empresas necesitan acceder a sus archivos desde fuera de la oficina, pero hacerlo sin una configuración correcta puede aumentar el riesgo de accesos no autorizados o ataques.

Antes de habilitar servicios externos dentro de una configuración NAS, es importante revisar aspectos como:

  • Contraseñas seguras.

  • Autenticación en dos factores.

  • Usuarios con permisos limitados.

  • Puertos y servicios expuestos.

  • Uso de VPN o accesos remotos seguros cuando sea necesario.

  • Actualizaciones del sistema.

  • Registro de actividad.

  • Cifrado de datos

La comodidad no debería estar por encima de la seguridad.

Un NAS puede ser una herramienta muy potente para trabajar en local y en remoto, pero siempre debe configurarse con criterio. Especialmente cuando almacena información crítica de la empresa. 

En estos casos, el soporte técnico Qloudea puede orientar sobre qué servicios activar, qué accesos limitar y qué medidas aplicar para reducir riesgos desde el inicio. 

4. No configurar correctamente las copias de seguridad.

Muchos proyectos NAS fallan no por el equipo elegido, sino por no haber definido una estrategia de backup adecuada.

Guardar todos los archivos en el NAS no significa que esos datos estén protegidos. Si el NAS sufre un fallo, un borrado accidental, un ataque o una configuración incorrecta, la empresa puede quedarse sin acceso a información importante. 

Una buena estrategia de backup dentro de una configuración NAS debería contemplar: 

  • Qué datos se van a copiar.

  • Cada cuánto se harán las copias.

  • Dónde se almacenarán.

  • Cómo se comprobará que las copias funcionan. 

  • Qué hacer en caso de recuperación.

Es importante definir cuándo se hará limpieza de versiones. Si no se configura correctamente, el NAS puede seguir almacenando versiones antiguas de las copias de seguridad hasta quedarse sin espacio. Esto puede afectar al rendimiento, impedir nuevas copias y generar una falsa sensación de seguridad.

También es recomendable combinar diferentes destinos: otro NAS, discos externos, nube o ubicaciones externas, según el nivel de criticidad del cliente. 

La copia de seguridad no debe configurarse “algún día”. Debe formar parte del proyecto desde el principio.

Si no tienes claro qué estrategia de copia encaja mejor en cada caso, el soporte técnico Qloudea puede ayudarte a definir una solución más segura y adaptada al cliente.

5. No revisar actualizaciones, alertas y mantenimiento.

Una vez configurado el NAS, muchos clientes se olvidan de revisarlo.

Y ahí empiezan los problemas.

Un NAS necesita mantenimiento: actualizaciones, revisión de discos, alertas, estado del almacenamiento, uso de recursos y comprobación periódica de las copias de seguridad.

No revisar el sistema puede provocar que pequeñas incidencias pasen desapercibidas hasta convertirse en un problema mayor.

Algunos puntos que conviene controlar dentro de una configuración NAS son: 

  • Realizar pruebas S.M.A.R.T. de los discos.

  • Capacidad disponible.

  • Temperatura del sistema.

  • Usuarios conectados.

  • Alertas del fabricante.

  • Firmware y aplicaciones instaladas.

  • Estado de las tareas de backup.

  • Rendimiento del equipo. 

Un NAS no es solo un dispositivo de almacenamiento. Es una parte importante de la infraestructura de la empresa.

Por eso, configurarlo bien es tan importante como revisarlo con cierta frecuencia. El soporte técnico Qloudea puede ayudarte a detectar posibles errores de configuración, revisar alertas y comprobar si el sistema está preparado para seguir creciendo. 

Configurar con criterio desde el principio

La configuración NAS no debería hacerse con prisas ni siguiendo una plantilla genérica.

Cada cliente trabaja de una forma distinta: número de usuarios, tipos de archivos, necesidad de acceso remoto, nivel de seguridad, crecimiento previsto y criticidad de datos.

Evitar estos errores ayuda a que el NAS funcione mejor, sea más seguro y responda realmente a las necesidades del proyecto.

En Qloudea podemos ayudarte a revisar cada caso, elegir la configuración adecuada y resolver dudas antes, durante y después de la instalación.

Si tienes dudas sobre qué configuración necesita tu cliente, el soporte técnico Qloudea puede ayudarte a plantear el proyecto con más seguridad y evitar errores desde el inicio.